"Una mirada a nuestras etnias"

Tawahka01Su ingenioso sistema constructivo les ha permitido sobrevivir hasta nuestros días. Sus prácticas agropecuarias son dignas de un estudio científico. Sus hábitos de convivencia ciudadana son reflejo de su capacidad intelectual y espiritual. Durante siglos han practicado conscientemente el reciclaje y la sostenibilidad de sus recursos. La cultura TAWAHKA nos transmite hoy la importancia de cuidar nuestro entorno y medio ambiente. A continuación un interesante documento sobre este importante PATRIMONIO CULTURAL DE HONDURAS.

 

Tawahka02Antes de comenzar a desarrollar el tema es oportuno señalar que todavía se puede abordar desde un punto de vista cultural la comunidad Tawahka, pues sería desafortunado tratarlo únicamente desde la perspectiva histórica y proporcionar solamente datos estadísticos. En realidad el estudio integral de una cultura en particular, requiere de mayor tiempo y espacio al dedicado en este medio. Sociólogos, antropólogos, historiadores, etnógrafos, geógrafos, etc., son los llamados a profundizar científicamente en este panorama cultural. Ajenos a ideas totalizadoras ó enfoques definitivos, abordaremos este tema de una manera comparativa, basada en relatos, textos, visitas y estudios antropológicos. No sin antes señalar que para entender la arquitectura de una región, es indispensable conocer su cultura. "En una comunidad se estudia al hombre; la familia, su historia, su organización social, su culto, lenguas, las costumbres, arte, artesanía, alimentación (Castañeda, 2012)".

Tawahka03El Origen

Las antiguas civilizaciones, los asentamientos humanos y los núcleos urbanos se desarrollaron en las cercanías ó en las riberas de los ríos. Oportunamente para aprovechar todos los beneficios que les proporcionaba el vital líquido, de una u otra forma los ríos justificaban la formación y el desarrollo de estos asentamientos. Sustento, riego, vías de comunicación, gran parte de sus vidas giraba en torno a los ríos, el hombre encontró en la naturaleza misma, su mejor aliado para poder sobrevivir. La magnificencia, el esplendor y la majestuosidad fue tal que el hombre sucumbió a sus encantos, la conquista de sus espíritus y sus mentes cambió por completo el pensamiento teológico, el hombre parecía haber encontrado en la naturaleza a su fiel amante. Todo provenía de la Madre Tierra!

Tawahka06El Río

Desde las doradas corrientes del río Guayape, serpenteando por las temibles, vertiginosas y escabrosas aguas de "El Portal del Infierno", abriéndose paso en medio de cordilleras, valles y de toda barrera natural, surge imponente el Río Patuca, sus caudalosas aguas derraman el celestial líquido fruto del poderoso manantial que nace desde las fecundas montañas de sus fuentes, su pintoresco y apasionante recorrido es motivo de asombro y esplendor, sus aguas bañan el territorio de los departamentos más extensos del país, en sus riberas se desarrollan comunidades de diferentes características, el río más largo de Honduras es el escenario natural de la etnia Tawahka, ahí sus aguas hacen una relativa pausa en su recorrido hasta desembocar de forma impetuosa en las tropicales y cálidas aguas del Mar Caribe. Honduras es afortunadamente el privilegiado suelo que acoge las sutiles aguas de este impresionante río. Semejante a los brazos maternos que hacen reposar el primer aliento de vida de un bebé, así se deslizan suavemente sus frías aguas, desprendiendo un enigmático rocío traslúcido durante todo su sinuoso y escénico trayecto. Sus aguas han recogido la sangre y el sudor de numerosos acontecimientos trascendentales de la vida Tawahka, donde caciques y misioneros libraron duras batallas por la conquista de este preciado territorio, su lucha fue tenaz por defenderse de la amenaza extranjera y hoy estas aguas guardan sigilosamente el permanente suplicio de lágrimas de habitantes que añoran el majestuoso paisaje de antaño, cicatrizado con las numerosas intervenciones del terrateniente, ganadero y ambiciosos capitalista que invade su territorio y disminuye el poderoso caudal que hoy ya no es mudo, pues al descombrar el fruto de su bendita tierra, sus aguas han disminuido considerablemente su caudal y hoy claman y suplican por una mayor sensibilidad y responsabilidad de todos los hijos de Honduras.

Tawahka05Su Gente

El sol y la lluvia han dejado huellas en sus descriptivos rostros, al estrechar sus manos se siente la textura y la energía de sus almas, el sudor y sacrificio físico es evidente de largas jornadas de rígido pero fructífero trabajo. Sus espaldas, ya acostumbradas a recoger el fruto de la tierra, a cargar a sus vástagos, ó a remar de forma sincronizada sobre las aguas que a diario contemplan sus miradas, surgen erguidas y son dignos testigos de los acontecimientos que se desarrollan a lo largo de sus vidas. Los sonidos sublimes y cromáticos que estimulan los sentidos de estos nobles combatientes de la vida Tawahka, armonizan con el escenario orgánico, casi inmaculado, en un ambiente alejado de los escándalos urbanos. Todos los sentidos se vuelven sensibles ante esta transparente atmósfera, el olfato también recoge el matiz de diferentes aromas, de esos aromas que sugieren lugares característicos en nuestras mentes. Con una población que no sobrepasa los mil habitantes, constituyen el grupo étnico de menor densidad poblacional. Sus orígenes se remontan a la época precolombina, asentándose sobre los actuales territorios de la mosquitia hondureña, en las riberas del río Patuca, específicamente en la región conocida como Patuca Medio. Desde la desembocadura del río Wampú, se desarrollan las diferentes comunidades tawahkas; Parawasito, Kosmako, Yapuwás, Parawás, Kamakasana, Krautara y Krausirpe. Su sangre se ha mezclado con ladinos y misquitos, por tal motivo es común encontrarse con diferentes lenguajes, siendo el de mayor cobertura el misquito y en menor expresión el castellano y el tawahka.

Tawahka07El Bosque

Es común escuchar relatos de habitantes que tratan con gran orgullo y admiración a sus árboles, durante años se entabla una fiel relación entre el bosque y el hombre tawahka, desde su ubicación, crecimiento, madurez, el tawahka ha visto crecer a cada uno de estos árboles como a sus verdaderos hijos, en sus almas hay un espacio vital e intrínseco con cada uno de ellos. La relación es tal, que cada fruto del bosque ha sido cuidado para un fin determinado, desde construir un pipante, para un remedio medicinal, hasta para construir lo que será su futuro hogar, estos árboles crean un vínculo casi espiritual con los habitantes de la zona. Ceibas, caobas, cedros, son parte de este bello paisaje. Cuando al fin llegó el día que durante años estuvo esperando con anhelo, satisfacción y orgullo el hombre tawahka, se encontró con que estos habían sido descombrados por una motosierra manejada por un depredador vecino que invadió su territorio con el propósito de vender al mejor postor esa madera que tanto tiempo había cuidado aquel humilde habitante. Un duro, cruel e inmerecido golpe! Sus sueños y esperanzas se vieron destruidos en unos segundos por la sed de ambición capitalista. Vaya ejemplo que profesa supuestamente el hombre "civilizado".

Tawahka08La Comunidad

Se han caracterizado por ser tribales, cazadores y recolectores. Al visitar su territorio en varias ocasiones, da la impresión de que sus hogares han desaparecido, pero en realidad esto viene de una costumbre Tawahka de la antigüedad, han sobrevivido por ser dispersos y manejar asentamientos con baja densidad poblacional, esto les permitía cambiar de territorio con relativa facilidad. Cuando se agotaban los recursos locales después se iban a otro lugar y así continuamente. Parece absurdo, pero esta práctica les permitió sobrevivir a los ataques de los colonizadores, esto ocasionó la desesperación de los misioneros. Para ubicar el asentamiento, seguían el mismo recorrido del río, luego buscaban un lugar con relativa altura para evitar tragedias por las repentinas crecidas del río. La ubicación era estratégica de acuerdo a la forma del río, es decir, se ubicaban de acuerdo a los cambios de rumbo del río, esto les permitía ciertas ventajas al observar cualquier invasión o eventual ataque extranjero. Al mismo tiempo aprovechaban las barreras naturales del mismo bosque. Esta era una verdadera aventura para cualquier posible visitante. Para el Tawahka el río constituye una verdadera pista acuática, ya que es el medio de comunicación y transporte entre las diferentes comunidades. Cayucos y pipantes son el principal medio de transporte. A diferencia de otras culturas, en el asentamiento Tawahka no se encuentran templos ó ídolos. En su práctica religiosa no se erige ninguna estructura en particular.

Tecnología Rural

Al observar sus cultivos, el extraño a su cultura dirá "Que poco trabajan". Las técnicas agrícolas tawahkas difieren mucho de los campesinos ladinos, quienes piensan que los tawahkas trabajan parcelas pequeñas y después las abandonan por pereza. Esto se explica de la siguiente manera; "Casi no les gustan los tawahkas a los ladinos porque el ladino le gusta hacer trabajos grandes y le gusta trabajar solo pero bastante. A los tawahkas les gusta trabajar juntos en proyectos y sus trabajos son pequeños". Esto refleja no sólo una diferencia agrícola sino una diferencia cultural entre los tawahkas y sus vecinos ladinos. En efecto los métodos ambiciosos del ladino desgastan rápidamente la tierra de la selva tropical, mientras que los métodos agrícolas de los tawahkas están especialmente adaptados a las condiciones difíciles del suelo de la selva húmeda tropical y pueden sostenerse por un período indefinido. Esta antigua práctica le permite al suelo recuperarse de manera sostenible. El tawahka conoce el 90% de las especies del bosque y aproximadamente un 60% tiene usos específicos. Este conocimiento de la vegetación del bosque secundario indica lo importante que tales áreas son para ellos. La coherencia y eficacia de este sistema complejo agroforestal ha sido objeto de recientes investigaciones científicas. (Lovell, 2011)

Planta ArqLa Vivienda

Como mencionamos anteriormente, las comunidades tawahkas se ubican en las riberas de los ríos, una de las razones es que el río les proporciona sustento. La pesca es uno de sus modos de vida. Las casas se ubican hacia el viento que predomina del este. Su alimentación básica es el pescado, la yuca, los frijoles y el guineo. La vivienda tawahka, con el paso del tiempo, se ha ido modificando, se han construido de manera rústica utilizando madera o bambú hendido en las paredes y en el piso. El techo es de hoja de suita suelta y las casas se levantan sobre palafitos de 2 a 3 pies de altura, para control de inundaciones. No tienen división interna y en algunos casos, sobre todo durante la época seca, se construyen pequeñas cocinas o se improvisan fogones en el patio. La distribución de espacios básicamente se ha mantenido igual desde sus antepasados. Un espacio múltiple; ya sea con la cocina incluida o con la cocina adjunta. La casa original, es la que cuenta con un solo espacio múltiple, donde se realizan actividades de toda índole; desde dormir hasta cocinar. Puede ser unifamiliar ó multifamiliar. La casa sobre palafitos separa el espacio múltiple de la cocina. Los dos espacios están unidos por un pequeño y angosto pasaje a manera de corredor.

Tawahka04En la actualidad suelen verse separaciones dentro del espacio múltiple, por medio de canceles de madera o de papel. Los tawahkas aprovechan todo lo que les provee la naturaleza. Extraen la corteza del tuno para hacer sábanas, ropa y bolsos. Asimismo del árbol de hule la resina para impermeabilizar las telas y hacer bolillos de hule. Cortan varas de bambú o de guayabo para hacer tapescos. Y extraen lianas para fabricar hamacas. Trabajan muy bien la madera; y elaboran bateas, casuelas, cucharones, platos de hojas de bijao, etc. Todo esto para decir que la casa tawahka esta ricamente compuesta por todos los muebles y utensilios indispensables, elaborados por ellos mismos.

Tawahka09La Cocina

En las cocinas separadas se observa; el fogón en una esquina, el lavatrastos que se desprende de una ventana, los utensilios de cocina cuelgan de las paredes y el techo. También existe el tabanco que sirve como bodega, granero y a veces hasta de gallinero. Desde antaño el tabanco ha sido el lugar donde se guardan las cosas más preciadas. La leña que se ha logrado secar, también la apilan en la cocina debajo de la hornilla. La cocina tiene tres puertas y una ventana; una puerta comunica al solar, otra a la parte frontal de la casa y otra con el espacio múltiple. La ventana es donde pende el lavatrastos. El techo es alto y a dos aguas, con una pendiente muy pronunciada de unos 38 a 40 grados para la rápida evacuación de las frecuentes aguas lluvias. Es un ambiente relativamente caliente, ya que la hornilla aumenta la temperatura interior, aunque está muy bien ventilado. (Nuñez, 1988)

Tawahka10El Espacio Múltiple

Al entrar al espacio múltiple se observa, una banca, una silla, una mesa pequeña, algunas hamacas tendidas o pendientes de una viga del techo, uno o dos tapescos, una santuario ya sea pegado o apoyado en una de las paredes laterales y un recipiente en una esquina para poner candelas o mecheros. En la casa a nivel de tierra, cuando la cocina no está separada, el fogón se encuentra ubicado en una de las esquinas, levantado sobre cuatro varas y hecho de tierra. El espacio múltiple tiene varias ventanas y dos o tres puertas; una puerta comunica al corredor, la otra al pasillo que comunica con la cocina y la tercera da al patio o parte posterior de la casa. Es muy común ver que la puerta también puede ser una ventana, solo se tiene que cerrar la mitad del panel para obtenerlo. Actualmente la arquitectura original se ha visto modificada por la intervención de varias construcciones nuevas, como ser el caso de escuelas y centro de salud, y esto ha hecho cambiar los materiales empleados sobre todo en las cubiertas, que ahora son de lámina de zinc. Esto ocasiona malestar en los habitantes, ya que las lluvias son frecuentes, y el sonido que provoca el impacto del agua con la superficie de la lámina es muy ruidoso en comparación con el material original. (Nuñez, 1988)


Tawahka11"Hola mi nombre es Rubén, soy un niño tawahka, mi niñez transcurre entre jornadas donde mis juegos se convirtieron en trabajo, mi madre se dedica a la pesca, mi padre construye pipantes y trabaja la tierra. Desde muy corta edad cumplo con responsabilidades, pues de lo contrario no sobreviviría. Mis padres me han enseñado lo valiosa que es la naturaleza, pues prácticamente todo viene de ahí. Los juguetes que tengo y que aprovecho en el poco tiempo, yo mismo los he fabricado. Me gusta mi niñez y más me gusta compartirla con mis hermanos, cuando sea grande quiero ser doctor para ayudar a curar las enfermedades de mis familiares. No conozco la ciudad, pero aquí el mayor problema es cuando invaden los terrenos y tenemos que mudarnos de nuestras propias tierras, ojalá esto no continúe..."

Bibliografía
Castañeda, M. A. (2012). Construyendo Pueblitos. Arquitectura para comunidades pequeñas. Copan: Imprenta El Copaneco.
Lovell, C. C. (2011). El Pueblo Tawahka: los dueños de los animales en los tiempos de los motores fuera de borda. Tegucigalpa: Plural.
Nuñez, I. M. (1988). Arquitectura Vernácula en Honduras. San Pedro Sula.

Fotografía y Relatos; Lic. Wendy Godoy

 

Construcción Honduras Octubre 2013